Poemas de amor

Poemas de amor cortos y bonitos

Primero me saludaste,
después me miraste,
más tarde me besaste
y con tu encanto me enamoraste.

Ayer te soñé,
hoy te conocí,
mañana te querré
y jamás te olvidaré.

En la puerta de mi casa
tres árboles planté:
un te quiero, un te amo
y un jamás te olvidare.

A ver dime como expreso tanto amor,
que si por besos fuera no cabría en tu corazón.

Te quiero más que a mi vida,
esto supera a el amor,
y si no fuese pecado,
te querría más que a Dios.

Mírame a los ojos,
en ellos veras la verdad,
que mi amor no es de un día,
sino para toda la eternidad.

No hace falta escribir poemas como Benedetti ni Lope de Vega,
para que sepas que pienso acompañarte la vida entera…

Poemas de amor para mi novio

Quisiera ser mariposa
con alitas de algodón
para entrar en tu pecho
y robarte el corazón.

los ratones para
vivir necesitan queso
yo para vivir
necesito de tus besos.

Me gusta el agua,
me gusta la brisa,
pero mas me gusta tu bella sonrisa.

La vida es mía,
pero el corazón es tuyo,
la sonrisa es mía,
pero el motivo eres tú.

Poemas de amor para mi novia

Eres mi cariño,
eres mi ilusión,
eres una rosa brotando
en mi corazón.

Me alegras cada día,
me robas sonrisas cada amanecer,
por ello princesa mía,
siempre te voy a proteger.

Tu mirada resplandece,
tu cabello es como el oro,
tus labios un diamante,
y tu alma, mi tesoro.

Te sueño constantemente,
No sales de mi cabeza,
Eres la dueña de mi mente,
Tu eres mi princesa.

Poemas románticos de amor

Amor eterno
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Gustavo Adolfo Bécquer

Te amo
Te amo ese es mi secreto
Ni corazones, ni dibujos bonitos
Ni poemas o mensajes ocultos
Expresarían cuanto te amo.
Cuando algo sale mal
me dices que sea fuerte
cuando lloro en vano
tú eres la que comparte mi dolor
cuando te necesito en mi vida
estás ahí para mi.
Esto es amor puro, ya sabes
puede que no te lo diga muy seguido
Pero te quiero tanto.

Nos Besamos
Nos besamos, ¿recuerdas?, una tarde
en el espejo azul de la bahía.
La gaviota del beso aún vibra y arde;
¡No a plegado; las alas todavía!.
Nos besamos, ¿recuerdas?, y el poniente
sangró la primavera de sus ramos…
luego del poniente se agolpó en tu frente.
Cuando otra vez, y muchas, nos besamos.
Y yo te digo la palabra viva
en la fuga ideal de tu mirada…
(aún tengo el alma de tu amor cautiva,
o tú ya no estas enamorada…)
Ahora, lejos de ti, te besaría
en melena luminosa y bruma,
mientras rueda el azul de la bahía
la cándida gaviota de luna.

Andrés de Piedra Bueno

Podrá nublarse el sol
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Andrés de Piedra Bueno

La dulce sonrisa
Amo la dulce sonrisa que dibujan tus ojos cuando me ven,
me hace sentir un ave que ha recuperado su libertad,
un pequeño pedazo del paraíso regalado a los mortales,
algo que merece la pena ser vivido y contado.

Andrés de Piedra Bueno

Poemas para enamorar

Oda al amor

Amor, hagamos cuentas.
A mi edad
no es posible
engañar o engañarnos.
Fui ladrón de caminos,
tal vez,
no me arrepiento.
Un minuto profundo,
una magnolia rota
por mis dientes
y la luz de la luna
celestina.
Muy bien, pero, el balance?
La soledad mantuvo
su red entretejida
de fríos jazmineros
y entonces
la que llegó a mis brazos
fue la reina rosada
de las islas.
Amor,
con una gota,
aunque caiga
durante toda y toda
la nocturna
primavera
no se forma el océano
y me quedé desnudo,
solitario, esperando.

Pero, he aquí que aquella
que pasó por mis brazos
como una ola
aquella
que sólo fue un sabor
de fruta vespertina,
de pronto
parpadeó como estrella,
ardió como paloma
y la encontré en mi piel
desenlazándose
como la cabellera de una hoguera.
Amor, desde aquel día
todo fue más sencillo.
Obedecí las órdenes
que mi olvidado corazón me daba
y apreté su cintura
y reclamé su boca
con todo el poderío
de mis besos,
como un rey que arrebata
con un ejército desesperado
una pequeña torre donde crece
la azucena salvaje de su infancia.
Por eso, Amor, yo creo
que enmarañado y duro
puede ser tu camino,
pero que vuelves
de tu cacería
y cuando enciendes
otra vez el fuego,
como el pan en la mesa,
así, con sencillez,
debe estar lo que amamos.
Amor, eso me diste.
Cuando por vez primera
ella llegó a mis brazos
pasó como las aguas
en una despeñada primavera.
Hoy
la recojo.
Son angostas mis manos pequeñas
las cuencas de mis ojos
para que ellas reciban
su tesoro,
la cascada
de interminable luz, el hilo de oro,
el pan de su fragancia
que son sencillamente, Amor, mi vida.

Pablo Neruda

Hagamos un trato

Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti

Poemas de amor para mi esposa

Para ti es mi corazón


El día que te conocí
Fue una cosa maravillosa,
Al momento comprendí
Que tú ibas a ser mi esposa.


Y me dije para mí
Yo he de cortar esa rosa…
Todo el tiempo te he adorado
No nada más a hora.


Pues tú sobra bien hechora
Me ha dado suerte a tu lado,
Y siempre te he cultivado
Como una plana en flora.


Te dedico estos poemas
En este día memorable,
En los momentos más duros
Nuestro amor a sido estable.


Si hemos tenido problemas
Más hemos salido bien de ellos;
A mi nunca me ha pesado
Haber sido tu marido,


Y creo que en el camino andado
He sido bien correspondido;
También hemos progresado
En lo poco que hemos adquirido.


Yo quiero recomendarte
Que a la ira ni uno ceda…
Que dios nos permita amarnos
Por el tiempo que nos queda.


Quiero acariciarte más
Que al oro de una moneda
El amor es lo más grande
Que existe en todo el mundo.


Y quiero que dios nos mande,
Que lo hagamos mas profundo;
De nuestros hijos el templo
Tú fuiste al traerlos en tu seno.


Con amor te contemplo…
He visto como pasan los inviernos,
Quisiera que el tiempo
Te fuese un poco más ameno;


Para mi tu eres la rosa
Que perfumo mi existir,
Por eso mi amada esposa
No quiero verte sufrir.


Eres buena y cariñosa
Quiero verte sonreír.
Termino con emoción
Este monologo sincero.


Para ti es mi corazón
Por que de veras te quiero,
Por que eres tú mi pasión
Te cuidare con esmero.
tu esposo

El día que me puse de rodillas

El día que me puse de rodillas,
fue el mejor día de mi vida,
porque para mi continuo asombro,
¡aceptaste ser mi esposa!


Desde el momento en que nos conocimos,
nunca tuve una duda,
que eras mi todo,
que eras un knock-out.
Todavía me pregunto cómo sucedió,
que de alguna manera se enamoró de mí,
un simple y pequeño tipo,
¡Conseguí un ángel con el que casarme!


Después de tantos años, a
través de tantas alegrías y miedos,
nuestro amor solo brilla más,
y nos abrazamos más fuerte.
Nadie sabe como nosotros,
Cuán profundo creció nuestro amor,
Y somos solo tú y yo,
Juntos a través del viaje de esta vida.
No podría pedir una mejor chica,
para ser el centro de mi mundo,
solo te agradezco por tomarme la mano,
y hacer de mi vida un país de ensueño.

Eres tú querida mía

Querida mía, amor soñado,
mujer con todas las letras.
De todas las mujeres bellas,
de todas las bellas mujeres,
Dios me concedió la dicha
de colocarme a tu lado.

Soñé contigo, sin conocerte,
nunca perdí la esperanza.
El amor apareció,
espantando mis fantasmas.
Cada día de mi vida que has estado junto a mí
ha sido maravilloso, un regalo para mí.
Este amor que me da vida,
este amor que me fascina,
eres tú querido Amor,
eres tú querida mía.

Luis Adolfo

Te pido que seas mi esposa

Eres tu lo más bonito
que he tenido yo en mis sueños
desde que era muy chiquito
yo he querido ser tu dueño


Esta poesía te escribo
con ella va mi cariño
esta vida no concibo
te quiero desde muy niño


Te pido que seas mi esposa
pues te quiero a ti mujer
eres tu la más hermosa
hoy te entrego mi querer.

Alejandro guardiola

Poemas de amor de Pablo Neruda

Soneto 22

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo, 
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura, 
en regiones contrarias, en un mediodía quemante: 
eras sólo el aroma de los cereales que amo. 
Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa 
en Angola, a la luz de la luna de Junio, 
o eras tú la cintura de aquella guitarra 
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido. 
Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria. 
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato. 
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto 
mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida: 
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas. 
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

Pablo Neruda

Poema 12

Para mi corazón basta tu pecho, 
para tu libertad bastan mis alas. 
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma. 
Es en ti la ilusión de cada día. 
Llegas como el rocío a las corolas. 
Socavas el horizonte con tu ausencia. 
Eternamente en fuga como la ola. 
He dicho que cantabas en el viento 
como los pinos y como los mástiles. 
Como ellos eres alta y taciturna. 
Y entristeces de pronto, como un viaje. 
Acogedora como un viejo camino. 
Te pueblan ecos y voces nostálgicas. 
Yo desperté y a veces emigran 
y huyen pájaros que dormían en tu alma.

Pablo Neruda

Si tú me olvidas

Quiero que sepas una cosa.
Tú sabes cómo es esto:
si miro la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco junto al fuego la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti, como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan 
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques,
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas que pasa por mi vida
y te decides a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa que en ese día,
a esa hora levantaré los brazos
y saldrán mis raíces a buscar otra tierra.
Pero si cada día,
cada hora sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

Pablo Neruda

Lindos poemas de amor

Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.

Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Gabriela Mistral

Amor

Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa -limpio de todo mal-.

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más
y más.

Pablo Neruda

El beso

Con candoroso embeleso
y rebozando alegría,
me pides morena mía
que te diga… ¿Qué es un beso?
Un beso es el eco suave de un canto,
que más que canto es un himno sacrosanto
que imitar no puede el ave.
Un beso es el dulce idioma
con que hablan dos corazones,
que mezclan sus impresiones
como las flores su aroma.
Un beso es…no seas loca…
¿Por qué me preguntas eso?
¡Junta tu boca a mi boca
y sabrás lo que es un beso!

Federico Barreto

Poemas de amor en español

Llénate de mí

Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora,
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.

No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué? palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidéz no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos.
Ser? la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos,
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mi mismo, perdidamente,
libre de mí, Curiosamente libre.
¡Irme, Dios mío, irme!

Pablo Neruda

Amor de tarde

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

Mario Benedetti

Poemas cristianos de amor

Esperaré por ti

Un día yo te vi
Y supe que eras para mí,
Palabra a Dios pedí,
Un respaldo yo recibí.
..
Días y noches tengo que esperar
Pues aun no es el tiempo de amar
Con ansías, sueños y anhelos te espero a ti
Pues quiero hacerte muy feliz.
..
Grandes obstáculos tengo que pasar
Y en momento he querido renunciar
Y nunca más luchar
Pero la mano de Dios me vuelve a levantar.
..
Esperare por ti
El tiempo que deba de esperar
Puede que no se fácil llegar donde tu estas
Pero a su tiempo, juntos  vamos a estar.

Alejandra Canal

Amor y belleza

¡Oh Padre, cuánto es bello 
El mundo que tú hiciste! 
No hay templo, no hay palacio. 
No hay sueño que su encanto rivalice.

¿Porqué, porqué los hombres, 
Como envidiosos tigres. 
Viven aborreciéndose 
El breve tiempo que en el mundo viven?

Cuando aire, y cielo, y tierra 
Murmuran: ¡sed felices! 
¡Amaos unos a otros 
Y trabajad para llamaros libres!

¡Oh Padre, cuánto es bello 
El mundo que tú hiciste! 
¡Felices los que sepan 
Agradecerte, amarte y bendecirte!

Rafael Pombo

Hoy te amo

Hoy te amo sin miedos
ahuyentamos los temores
hoy confío en ti
sin cuestionamientos
sin pedir explicaciones
hoy te amo sin restricciones
sin limites ni reproches
hoy te quiero sin demandas
sin exigencias
aceptándote tal cual eres
sin mas ni menos
sin cambiarte ni un cabello
quiero amarte así
construyendo algo duradero
que desafíe al tiempo
pensar en algo eterno
hoy te amo sin miedos
sin temores ni espejos
de dudosos reflejos
hoy te escucho sin preguntar
te poseo sin limitarte
tal cual eres
perfectamente tú
sin comparaciones
hoy te amo …sin temores.

Julio Valencia.

Poemas de amor largos

Bouquet

Un poeta egregio del país de Francia,
que con versos áureos alabó el amor,
formó un ramo armónico, lleno de elegancia,
en su Sinfonía en Blanco Mayor.

Yo por ti formara, Blanca deliciosa,
el regalo lírico de un blanco bouquet,
con la blanca estrella, con la blanca rosa
que en los bellos parques del azul se ve.

Hoy que tú celebras tus bodas de nieve
(tus bodas de virgen con el sueño son),
todas sus blancuras Primavera llueve
sobre la blancura de tu corazón.

Cirios, cirios blancos, blancos, blancos lirios,
cuello de los cisnes, margarita en flor,
galas de la espuma, ceras de los cirios
y estrellas celestes tienen tu color.

Yo, al enviarte versos, de mi vida arranco
la flor que te ofrezco, blanco serafín.
¡Mira cómo mancha tu corpiño blanco
la más roja rosa que hay en tu jardín!

Rubén Darío

Rima XXVIII

Cuando entre la sombra oscura,
perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar,
dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tus suspiros
me hablan de amor al pasar?

Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla a la mañana,
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión,
dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?

Y en el luminoso día
y en la alta noche sombría,
si en todo cuanto rodea
al alma que te desea,
te creo sentir y ver,
dime: ¿es que toco y respiro
soñando, o que en un suspiro
me das tu aliento a beber?

Gustavo Adolfo Bécquer

Poemas de amor en inglés

Let go

What do I do,
When I’m still in love with you?
You walked away,
‘Cause you didn’t want to stay.
You broke my heart, you tore me apart.
Every day I wait for you,
Telling myself our love was true.
But when you don’t show, more tears start to flow.
That’s when I know
I have to let go.

Shelby T. Parsons

Sonet 65

Since brass, nor stone, nor earth, nor boundless sea
But sad mortality o’er-sways their power,
How with this rage shall beauty hold a plea,
Whose action is no stronger than a flower?
O, how shall summer’s honey breath hold out
Against the wrackful siege of batt’ring days,
When rocks impregnable are not so stout,
Nor gates of steel so strong, but time decays?
O fearful meditation! where, alack,
Shall time’s best jewel from time’s chest lie hid?
Or what strong hand can hold his swift foot back?
Or who his spoil of beauty can forbid?
   O, none, unless this miracle have might,
   That in black ink my love may still shine bright.

William Shakespeare

If not for you

If not for you, I wouldn’t know
What true love really meant.
I’d never feel this inner peace;
I couldn’t be content.

If not for you, I’d never have
The pleasures of romance.
I’d miss the bliss, the craziness,
Of love’s sweet, silly dance.

I have to feel your tender touch;
I have to hear your voice;
No other one could take your place;
You’re it; I have no choice.

If not for you, I’d be adrift;
I don’t know what I’d do;
I’d be searching for my other half,
Incomplete, if not for you.

Joanna Fuchs

Unending Love

I seem to have loved you in numberless forms, numberless times…
In life after life, in age after age, forever.
My spellbound heart has made and remade the necklace of songs,
That you take as a gift, wear round your neck in your many forms,
In life after life, in age after age, forever.

Whenever I hear old chronicles of love, its age-old pain,
Its ancient tale of being apart or together.
As I stare on and on into the past, in the end you emerge,
Clad in the light of a pole-star piercing the darkness of time:
You become an image of what is remembered forever.

You and I have floated here on the stream that brings from the fount.
At the heart of time, love of one for another.
We have played along side millions of lovers, shared in the same
Shy sweetness of meeting, the same distressful tears of farewell-
Old love but in shapes that renew and renew forever.

Today it is heaped at your feet, it has found its end in you
The love of all man’s days both past and forever:
Universal joy, universal sorrow, universal life.
The memories of all loves merging with this one love of ours –
And the songs of every poet past and forever.

Rabindranath Tagore

Poemas tristes de amor

Para ti

Por ti, para que tú un día llegaras,
¿no respiraba yo a media noche
el flujo que ascendía de las noches?
Porque esperaba, con magnificencias
casi inagotables, saciar tu rostro
cuando reposó una vez contra el mío
en infinita suposición.
Silencioso se hizo espacio en mis rasgos;
para responder a tu gran mirada
se espejaba, se ahondaba mi sangre.
¡Qué expresión fue sembrada en mi interior
para que, cuando crece tu sonrisa,
proyecte sobre ti espacio cósmico!
Pero tú no vienes, o vienes demasiado tarde.
Precipitaros, ángeles, sobre este
linar azul. ¡Segad, segad, oh ángeles!

Rainer Maria Rilke

Soledad Astral

La calma se hace fría
del cosmos absoluto
y en el viñedo oscuro
se frena el devenir.

Entre la noche brillan
estrellas parpadeantes
y la luna danzante
va plateando la vid.

El humo del cigarro
se marcha de mi boca
para abrirse en las hojas
manchadas de su gris.

Entre esta lejanía
los astros van despacio
mis pensamientos raudos
y tú no estás aquí.

Busco en el universo
recuerdos con tu rostro
que me penetran como
un toro al carmesí.

Todo se hace en silencio
como en silencio nacen
ocasos por las tardes
y las nubes de abril.

En silencio me hundo
mas mi corazón grita
poniendo de rodillas
de mi alma, su confín.

Se fracturó mi vida
el cuento se ha acabado
y ya no hay colorados
para este colorín.

Poemas de amor a distancia

El amor ascendía entre nosotros

El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.

El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacia el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada,
fueron pétreos los labios.

El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tenderse murieron en los brazos.

Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.

Miguel Hernández

Poemas de amor imposible

Poesía del Amor Imposible

Esta noche pasaste por mi camino
Y me tembló en el alma no sé qué afán
Pero yo estoy consciente de mi destino
Que es mirarte de lejos y nada más.

No, tú nunca dijiste que hay primavera
En las rosas ocultas de tu rosal.
Ni yo debo mirarte de otra manera
Que mirarte de lejos y nada más.

Y así pasas a veces tranquila y bella,
Así como esta noche te vi pasar.
Mas yo debo mirarte como una estrella
Que se mira de lejos y nada más.

Y así pasan las rosas de cada día
Dejando las raíces que no se van.
Y yo con mi secreta melancolía
De mirarte de lejos y nada más.

Y así seguirás siempre, siempre prohibida,
Más allá de la muerte si hay mas allá.
Porque en esa vida, si hay otra vida,
Te miraré de lejos y nada más.

José Ángel Buesa